El
presidente del Departamento de Seguridad y Salud
Ocupacional de Corma Biobío se refirió
al compromiso adquirido por la asociación
gremial para conseguir la meta de 0 Accidentes
con tiempo perdido.
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Por
CORMA Bío Bío
El tema de
la Seguridad y Salud Ocupacional es una materia que Corma
viene trabajando fuertemente y frente al cual se han planteado
ambiciosas metas, factibles de cumplir.
La principal
es el compromiso público asumido por la directiva
y las empresas asociadas a Corma de buscar incansablemente
una gestión operativa de "0" Accidentes
con Tiempo Perdido, lo que resulta consistente con la
política de Seguridad y Salud Ocupacional que como
CORMA nos hemos planteado.
En tal sentido,
la Ropa de Trabajo y los Elementos de Protección
Personal son eslabones fundamentales y necesarios, que
se complementan con la gestión que se pueda realizar
en esta materia y que se aborda en esta entrevista al
presidente del Departamento de Seguridad y Salud Ocupacional
de Corma Biobío, Marcelo Aceituno Puga.
¿Qué
requisitos en materia de seguridad debe cumplir el vestuario
para el trabajo forestal, tanto en bosques como en aserraderos
y plantas de remanufactura? ¿Las normas ISO de
seguridad ocupacional dicen algo al respecto?
La elección
del elemento de protección personal (EPP) necesario
resultará del análisis de los peligros a
los que está expuesto el trabajador y de los riesgos
prudentes y razonables que se está dispuesto asumir
dada la capacitación y experiencia de éste
en la labor que desempeñe. Asimismo, dependerá
de cómo puede afectar al organismo del trabajador
la exposición a un peligro determinado y de cuánto
tiempo se estará expuesto al riesgo asociado. En
general, los EPP deben reunir condiciones de resistencia
a la temperatura, bajo peso, resistencia al roce y la
abrasión, gran movilidad y confort en su uso cotidiano.
En el caso de los zapatos de seguridad es fundamental
que tengan suela antideslizante para evitar caídas
a nivel y desnivel y, en algunos casos, el diseño
debe contemplar la incorporación de clavos para
evitar caídas por condiciones topográficas
y de vegetación irregulares en el área forestal.
También, en algunos casos, será necesario
emplear zapatos de caña alta para evitar daños
a las articulaciones del tobillo y con punta de acero,
para resistir impactos o aplastamientos por cuerpos pesados
que puedan dañar el pie.
En trabajos con exposición a productos químicos
corrosivos o de alta humedad, se prefiere el empleo de
botas especialmente diseñadas para resistir el
ataque químico.
En relación con los cascos de seguridad, se diseñan
con sistema de suspensión para la absorción
de golpes por caídas de objetos. En el caso de
los trabajadores forestales, este diseño de casco
les protege de la caída de ramas, árboles
e incluso fuego, así como del posible golpe de
retroceso de motosierras u otras herramientas cortantes
que suelen emplearse en las labores de cosecha. El casco
debe ser lo más liviano posible, para minimizar
la tensión del cuello, pero sin sacrificar su resistencia
a impactos o golpes de corriente eléctrica. Conviene
que porten dispositivos para montar una visera de protección
de ojos, sistemas de protección auditiva y barboquejo
para la sujeción del casco a la cabeza, especialmente
en el caso de los motosierristas y operadores de maquinaria
pesada.
Aparte de lo anterior, la dotación clásica
de EPP en los sectores industriales se complementa con
antiparras, elementos que se adosan a la cara para evitar
daño a los ojos en caso de proyección de
partículas, salpicaduras y polvo en suspensión.
Los guantes de cuero o material sintético, dependiendo
de los peligros a los que se encuentre expuesto, también
son parte del equipo de protección personal, puesto
que favorecen la protección de manos, dedos y,
en ocasiones especiales, muñecas y antebrazos contra
los peligros de corte, abrasión, calor y ataque
de sustancias químicas.
Las vías respiratorias de los trabajadores se protegen
con mascarillas y trompas con filtros especiales, que
facilitan el manejo de las emergencias o el desplazamiento
hacia áreas de seguridad. Estos elementos deben
cubrir la boca y nariz del trabajador.
La protección auditiva se efectúa con dispositivos
que cubren en su integridad las orejas o con tapones moldeables
que se introducen en el conducto auditivo para atenuar
la inmisión sonora a valores recomendables por
la normativa nacional.
En cuanto a la normativa aplicable, la legislación
vigente establece que todos los equipos de protección
personal usados en los lugares de trabajo de procedencia
nacional o extranjera deben cumplir con normas y exigencias
de calidad de acuerdo a lo establecido por el Ministerio
de Salud. Esta certificación la realizan organismos
competentes autorizados por el Instituto de Salud Pública
de Chile, como, por ejemplo, los laboratorios Cesmec o
Idiem.
¿Existe
una normativa que especifique los requerimientos de vestimenta
para los trabajadores forestales?
Estos requerimientos
están estipulados en el Decreto Supremo 594 del
Ministerio de Salud, titulado “Aprueba las condiciones
Sanitarias y Ambientales Básicas en el los Lugares
de Trabajo” y en el Decreto Supremo N° 18 de
1982, también del Ministerio de Salud.
Respecto de la certificación de calidad de elementos
de protección personal contra riesgos laborales,
el Decreto Supremo 18 de 1982 señala en sus tres
primeros artículos lo siguiente:
“1° Los aparatos, equipos y elementos de protección
personal contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades
profesionales que se utilicen o comercialicen en el país,
sean ellos de procedencia nacional o extranjera, deberán
cumplir con las normas y exigencias de calidad que rijan
a tales artículos, según su naturaleza.
2° Las personas, entidades, empresas y establecimientos
que fabriquen, importen, comercialicen o utilicen tales
aparatos, equipos y elementos deberán controlar
su calidad en instituciones, laboratorios y establecimientos
autorizados para prestar este servicio.
3° El Instituto de Salud Pública de Chile,
a través de su Departamento de Salud Ocupacional
y Contaminación Ambiental, será el organismo
oficial encargado de autorizar, controlar y fiscalizar
a las instituciones, laboratorios y establecimientos que
se interesen en obtener esta autorización, para
prestar servicios de control de calidad de equipos, aparatos
y elementos de protección personal.
En cumplimiento de esta función, señalará
las condiciones y procedimientos en que se otorgará
la autorización, y podrá poner término
a ella, por razones fundadas.”
Como se ve, nuestra legislación cautela que los
aparatos, equipos y EPP utilizados por todos los trabajadores
de nuestro país cumplan con requerimientos básicos
de calidad garantizada, que les permita ejecutar sus labores
previniendo los riesgos de accidente y enfermedades profesionales.
¿Cómo
han evolucionado, desde el punto de vista tecnológico,
los accesorios y la vestimenta?
Los EPP han
evolucionado en el tiempo conforme se desarrollan nuevos
productos o se enfrentan nuevos riesgos a prevenir. Un
caso destacable es el relativo a los elementos de seguridad
de las Brigadas de Combate de Incendios Forestales y de
las Brigadas de Manejo de Emergencias de las Plantas Industriales,
ya que éstas han incorporado el concepto de ropas
ignífugas con diseño y materiales que proporcionan
una adecuada ventilación y protección que
evitan la deshidratación del personal.
En el caso de los motosierristas, se ha incorporado el
concepto de la certificación de los trajes anticortes,
utilizando como base una norma europea, ya que no existe
una normativa nacional aplicable.
Dada las recientes investigaciones acerca de la baja toxicidad
de los productos químicos utilizados en las faenas
forestales, se han ido modificando los implementos de
protección, logrando equipos más ergonómicos,
que favorecen el aumento de la productividad en condiciones
de trabajo seguras y saludables.
El mayor conocimiento de los riesgos inherentes a las
actividades forestales e industriales ha permitido el
desarrollo y diseño de equipos de protección
personal específicos para cada especialidad o servicio.
Gafas para radiación ultravioleta, cascos ignífugos,
ropa de fibras sintéticas para el manejo de sustancias
peligrosas, trajes anti flama, golpes y abrasión
confeccionados en múltiples capas de telas y equipos
autónomos para desenvolverse en espacios confinados,
son algunos ejemplos de la evolución de los EPP
en la industria.
¿Cómo
será el uniforme del trabajador forestal del siglo
XXI?
Dado
los importantes cambios que se visualizan en este sector,
no nos cabe duda que la vestimenta de seguridad tendrá
un acento cada vez más importante en la protección
de las personas y en la reducción de los índices
de accidentabilidad.
Así, veremos avances significativos en ropa de
trabajo que proteja de la radiación ultravioleta
a los trabajadores que se desempeñan en las operaciones
forestales de los bosques cultivados, se emplearán
fibras cada vez más livianas y resistentes al corte
y se utilizarán guantes de seguridad que amortigüen
la vibración en la operación de motosierras.
En el sector de las industrias forestales, veremos la
reducción del peso relativo de los EPP, logrando
con ello un mayor confort de nuestros trabajadores.
Es importante destacar que la mecanización de las
labores silvícola y de cosecha forestal, que continúa
produciéndose en el sector seguirá requiriendo
la especialización de los trabajadores forestales
en la operación de maquinarias y equipos de alta
complejidad, lo cual implicará que deberán
estar capacitados y certificadas sus competencias laborales
desde el punto de vista genérica y específicas.
Esta situación, determinará que deberá
adecuarse en parte la matriz de riesgos y peligros a los
que estaban habituados, debiendo adaptar su vestimenta
de seguridad sujeto a criterios de eficiencia y ergonomía.
También, veremos avances significativos en sistemas
de comunicación personal adheridos a los EPP, destinados
a permitir una comunicación instantánea
más fluida, clara y efectiva.