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Concepción
Miles de hectáreas arrasadas por el fuego,
millonarias pérdidas para las empresas forestales
y suelos completamente dañados por el paso
de las llamas, los que tardan años en recuperarse,
son las consecuencias y la tónica de lo que
se vive cada verano en la Región del Bío
Bío y el país produciéndose,
incluso, una grave contaminación medioambiental
producto del humo. |
Son pocas las investigaciones que arrojan resultados,
por lo que, en la mayoría de las ocasiones, la
nueva catástrofe ecológica y económica
que se produce amenaza con quedar en la más absoluta
impunidad.
Como ya es habitual, el denominador común de los
siniestros es la acción humana, pero al mismo tiempo
la falta absoluta de culpables o más bien responsables.
Algo está claro: cuando el bosque se quema, hay
un alto costo en bienes materiales, pero también
se pone en peligro la vida humana, sobre todo teniendo
en cuenta que a raíz de la expansión inmobiliaria
del Gran Concepción los focos estallan cada vez
más cerca de las viviendas.
Tristes son las imágenes del verano cuando, en
ocasiones, una espesa nube negra cubre la ciudad. Para
Eduardo Valenzuela, docente y experto en preparación
física de combatientes de incendios, es en ese
momento cuando la comunidad habla, comenta y discute sobre
el tremendo daño de los incendios forestales, el
tema está en el tapete y se buscan soluciones sin
saber que empresas del sector, por ejemplo, realizan durante
todo el año exhaustivos trabajos que involucran
antes que todo la prevención, sostuvo.
Para Valenzuela, "la idea es hacer participar a toda
la comunidad, incluso a los niños, quienes, en
conjunto con el Ministerio de Educación y la Comisión
Nacional del Medio Ambiente (CONAMA), deben unirse para
implementar planes especiales sobre el tema. Esa será
una buena forma de crear real conciencia del problema".
Por su parte, entidades como la Corporación Chilena
de la Madera (CORMA) en su sede de la Octava Región, a través
del Comité para la Prevención de Incendios
Forestales, ha promocionado durante todo el año
el eslogan "El Bosque es vida, protégelo"
con la idea de sensibilizar a la comunidad sobre la importancia
de prevenir los incendios forestales.
Sobre este punto, Eduardo Valenzuela, quien resguarda
el patrimonio de Forestal Millalemu, Forestal Bío
Bío y Forestal CELCO, insistió en el rol que tiene
la comunidad en materia de prevención, "que
tomen conciencia del cuidado de los recursos naturales,
porque los incendios son un problema de todo el país
y no sólo de unos pocos", e insiste en que
la clave está en la prevención y la cultura,
la que se debe adquirir ahora.
Pero a pesar de ser altamente vulnerable al fuego, Chile
está muy bien considerado a nivel mundial. Sobre
este aspecto, Valenzuela explicó que "poseemos
grandes ventajas frente a países europeos, debido
a que allá son los bomberos que, de manera voluntaria,
trabajan en el combate de incendios forestales, mientras
que en nuestro país son personas profesionales,
capacitadas exclusivamente para ello".
Un caso concreto es Portugal, que por estos días
ha acaparado la mira del mundo debido a los focos incendiarios
que por el momento arrasa con más de 200 mil hectáreas,
siendo Chile uno de los países que con sus propuestas
y capital humano prestó su ayuda para revertir
esta preocupante situación. Esto generó
un importante lazo entre ambos países, el que se
verá consolidado en febrero de 2006 con la visita
de una delegación europea a la Octava Región.
Finalmente, Valenzuela asegura que resulta lamentable
que en la opinión pública impere la sensación
de que los responsables del fuego siguen en libertad.
Por ello, es deseable también que los organismos
investigadores actúen con más eficacia en
el castigo de un flagelo que cada año se repite,
a pesar de las declaraciones de las autoridades anunciando
planes y medidas que hasta ahora no han mostrado eficiencia
preventiva ni represiva. (C. 29.09.2005).
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